Desechos sólidos químicos
Los desechos químicos son un problema que acarrea muchos gastos a las industrias, debido a las sustancias químicas nocivas que producen en sus procesos de fabricación.
Los desechos químicos deben estar de acuerdo con las leyes
tanto nacionales como internacionales, según la región. Así, de
este modo, es posible clasificar los desechos como residuos
peligrosos o no peligrosos para la salud y para la conservación
del medio ambiente.
Desechos químicos en el laboratorio
En el laboratorio, los desechos químicos suelen ser almacenados
en lugares apropiados para dicho uso. Posteriormente son
trasportados en garrafones de gran tamaño por una compañía
encargada y especializada en residuos químicos de modo que el
transporte se realice con todas las garantías exigidas por la
ley.
Los desechos de disolventes orgánicos son separados en clorados
y no clorados de entre los disolventes. Los residuos de
disolventes clorados por lo general son incinerados a altas
temperaturas para reducir al mínimo impacto posible en la
formación de dioxinas. Los desechos químicos no clorados
pueden ser quemados y utilizados para la recuperación de energía
eléctrica.
Los desechos que contienen mercurio elemental, pueden ser
recogidos selectivamente para su reciclado.
Los trozos de vidrio o cristales procedentes de las botellas de
los productos son generalmente recogidos y forrados en plástico
junto con sus cajas de cartón para el depósito en vertederos.
Debido a la contaminación que pueden presentar, ya que
normalmente no son apropiados para el reciclaje. Del mismo modo,
las agujas hipodérmicas utilizadas se recogen y se incineran
como desechos médicos.